A las siete
No lo puedes soportar
que yo fume porros
si me despierto
algunas madrugás.
Dices que estoy chalá
que al día siguiente
no me puedes levantar
aunque lo intentes.
Como pasó ayer
que a las siete
sonó el despertador del movil:
el Canelita cantando
y yo me dí la vuelta
pal otro lao
por no verte
la cara
que me la pones
de teniente
de la guardia civil
con fusil
pá decir
son las siete, tumbá
hora de despertarse
y levantarse.
Y creo que yo te dije:
que eras un malaje
un ser incivico
y dañino
sin ninguna
consideración
conmigo.
