Por aquí en el trabajo, veo muchos libros que me estan matando, ahora mismo tengo que colocar un carro, y puedo darme con un canto en los dientes, porque hay una compañera con los portátiles, por lo que no tengo que hacer las dos cosas yo sola, como ultimamente acostumbramos, que tienes que estar con los ordenadores, y en momentos de descanso colocar los libros, que van llegando al prestamo y los que estan por las bancas. Un rollazo.

Pero bueno, hay que currar en algo, y este trabajo tiene de bueno, que a las tres de la tarde salgo, y yá hasta el otro día, me relajo. He sacado mi vena antinorteamericana, pero eso es porque hablo yó, de lo que me dá la gana, me siento libre, en Almería, a mis anchas de poder decir, lo que por mi cabeza pasa, que si tengo que vivir callada, pasaría por tonta, y soy espabilada.