Estoy pletórica de alegría, el gordo bolita de algodon, es pura fantasía, no se puede tener un cuerpecico más bonico, con esa barriguilla, ese pecho planico y esa humanidad divina, que tiene mi niño, que me lo comería.

Me quedo pasá al lao suyo, ná más con reclinar la cabeza en su hombro ya siento que estoy en otro mundo, donde el cariño, los besos y el amor son todo uno, su corazón es solo para mí, eso es seguro, que me lo entrega entero, para que yo haga uso, de ese cuerpo, de esa boca de caramelo, de ese pelo negro,de ese cuello moreno.

Hemos dormio en el sofá, cháchi, me ha tenido abrazá toda la noche, yo me sentía flotar entre sus brazos encantadores, más bonicos que el oro, que no los hay mejores.

Sus palabritas de cariño: Niña......te quiero, ¿ me quieres tu a mi ? y es que me lo como a besos, es gustoso y bueno, un bendito, que se merece el cielo.

Yo le digo callandico, nos vá a escuchar Modesto, que está en la habiatación del fondo, y hacemos mucho jaleo, porque le digo fuerte, ¡ que te devoro ¡, con risa, pá meterle miedo, de que voy a tirarle un bocaito en el cuello, y a Ramón le dá nervioso, por si aprieto, y chilla un poco, como los niños pequeños y luego Modesto al día siguiente, hace paródia de lo que nos queremos, ¿ con que la Tumbaita te devora? ji, ji, ¡ que guasón el Modesto ¡ nos escucha y luego.....la guasa.

Estais como los cencerros, se os oye hasta en la China, meteis mucho jaleo, la tumbaita te come, ji ji, ¡ Ramón ¡( de guasa ),¡ que estás muy bueno ¡. Algun día se te vá a escuchar llorar, porque se vé que ella se lo toma en serio y aprieta los dientes de más, que os escucho toda la noche, cascar.

Como los chinches, apenas me dejais descansar, para vosotros la noche es sinónimo de trajín, no veas, liais la de san Valentín todos los días, ¡ osú que pareja¡ se vé que cupido, ha acertao bien con la flecha, y ha dao en la diana, con vosotros no hay quien pueda pegar ojo, os tirais toda la noche, diciendoos piropos, como dos tortolos. No es que a mi me importe, pero estais como cencerros, menuda charla que os traeis todas las madrugadas.

Yo no sé como luego la Tumbá se vá al trabajo, irá derrotada. Vosotros sabréis, pero la noche es para descansar, no para liarla. En fín ¡ par de dos ¡ haced lo que os dé la gana.