Despues del infierno, ¡ Gloria ¡
Nosotros nos conocimos en el més de marzo. Ramón recuerda que el día quince. Pero no fué hasta seis meses despues, en Agosto, que nos hicimos ligues. La cosa fué rodando, yo me pasaba a verlo, en cualquier rato que tuviera libre, me atraia como un iman, y no podía resistirme. Siempre estaba en su chabola, arreglada lo mejor posible, recuerdo que me ponía mis mejores galas, para seducirle. Yo llevaba muchos años sola, y no terminaba de decidirme, quería conocerlo a fondo, mi miedo a los hombres era terrible, habia estado casada con un payo, indescriptible, adultero hasta la paranoia, pesetero, avaro, ladron, aprovechao, mentiroso, envidioso, un degenerao, que me habia dejao el corazón helao, sin ganas de divertirme, ni percibir la vida, como algo sublime, estaba enterrá en vida, con ganas de morirme. Pero este gitano, ¡salero ¡ me hacia reirme, era un cachito de pan, y me parecía increible, que siendo tambien hombre, valiera su peso en oro. No salía de mi asombro, viendolo tan formal, tan cariñoso, que sepodía confiar. Pero mientras me convencía, de que de él, no tenia que temer ná, pasaron seis meses, que para Ramón fueron una eternidad. Nada, nada de besos, le consentía, ni que me llevase agarrá, yo tenía mucho miedo a los varones, despues de la experiencia pasá. Pero me iba dando cuenta, que este hombre era excepcional, siempre me ha dicho, desde que somos pareja, que poseo su cuerpo en exclusividad, que jamás me manchará la cara, con otra, ni de casualidad, que él conmigo lo tiene tóo, y que siente felicidad, que yo puedo estar segura, de su fidelidad. Eso y que es muy generoso, sincero y cabal, es por lo que lo quiero. Tanto que lo venero; sin él ya no soy ná. Me ha levantao del suelo, donde estaba tirá. Y con su cariño sincero, he vuelto a descubrir el cielo, y las ganas de cantar. Aunque el no se entere porque no lea esto, voy a decirle desde aquí: Ramón, te quiero, te tiro muchísimos besos, que te llegaran, cargados de recuerdos, de nuestra casta amistad, cuando no te dejaba, por puro miedo, que me tuvieras abrazá. Los hombres me parecian veneno, aunque descubría contigo, que no era verdad, que hay en el mundo machos buenos, y yo era una de las afortunas, porque uno de ellos, el mejor, era mi galan. Ya no temo la puñalá de un hombre traicionero, envuelto en adulterios, y ladrón de mi jornal, como el castellano pendejo, con el que me vine a casar.



anakenobi dijo
QUE BONITO!! ya queria yo saber como os habiais conocido!! gracias por contarnoslo.
Nunca se sabe donde encontraremos a ese hombre con salero.
Besos
27 Febrero 2007 | 12:08 PM