Esta mañana nos hemos casao, o hemos hecho el amor, con comillas y yo no termino de alucinar, con lo guapo que es Ramón. Así tan bonito, verlo de cerquita, su cara pegada a la mía, con esos ojazos, y esa boca, tan linda, con su barba de dos días. Me lo como, le doy mil besos. Le devoro, esas mejillas, que estan tiernas y a la vez, duricas. El gordo me hace muy feliz, con sus caricias, y es una alegría grande, estar con el todos los días. Nada me gusta más que sus orejillas, con el pelo suave y sedoso de su melenilla. ¿ que quereis ? lo adoro, es una maravilla, su cuello es el elixir, de mi fantasia. No sé lo que vé él en mi cuerpo, que tantísimo le cautiva, si yo tuviera que tocar tetas blandujas, como toca el las mías, me daría yúyu, sin embargo a el le fascina, siempre tiene la mano en mi escote, no se cansa de las domingas, hasta pone cara de supergusto, como si fueran la apoteosis de las delicias, y siempre me está diciendo: que nadie las toque, ni las vea, ¡por favor niña ¡, que yo solo quiero que sean pa mí, mías y nada más que mías. Y me insiste mucho en eso, dice que son chulísimas, aunque yo no lo entiendo, para mí son aburridas, pero el las toca disfrutando, y con avaricia. Creo que el gordo y yo, estamos en cosas distintas, a mi no me gusta lo blandujo sin embargo a el le cautiva, a mi me gusta tocar su pecho duro, tanto que me dá la vida, y a el sin embargo le gustan las mollitas. ¡ que diferentes somos ¡ claro el es un macho y el cerebro lo tiene cuadrao, ¿ a quien le vá a gustar tocar blando ? pues a el, y a los de su quinta, él, que gasta músculos en los brazos, y tiene el cuerpo de hierro, en mi ha encontrao todo lo opuesto, y ese es el motivo, creo, de su deseo.