Es la flor del jazmin, blanca y pequeñita, la que me recuerda a ti, María. Te quiero, además de por bonita, porque eres buena, y porque tus visitas a Almería, me dan la vida. Parece que el sol, es más amigo, y nos endulza la vida. Si no hace viento, una maravilla. Te gusta que vayamos, a tomar unas tapitas, de gambas a la plancha, que te pirran. La próxima vez que vengas, voy a comprarlas yo, y las hacemos en la cocina, en un plancha de hierro que tengo,¡ verás que ricas ¡. vamos a comer sólo eso, gambas fresquitas. con una ensalda que lleve de tóo, aguacate, tomate, queso, anchoas, maiz, atun, pepinillos, una delícia. Nada me gusta más, que poder verte, guapísima, y disfrutar de tu compañía. Ya eres una mujer, 25 años, niña, ya debes saber, lo que quieres en la vida. Cuenta conmigo, para echarte una manita, todo lo que pueda, seré tu madre y tu amiga. Mandame algun correo, que cuando voy al curro, me dá mucha alegría, ver que me has escrito unas palabritas. Almería no se mueve en el mapa, siempre está en el oriente Mariquilla, no tardes mucho en venir, que sin tí estoy solita, solita porque una máma siempre quiere ver a su hija, aunque se haya hecho mayor, es un pedazo de su barriga. Así que ya lo sabes, estoy muy bien con Ramón, no me puede ir mejor la vida, pero sin tí le falta algo, algo que no me deja tranquila. Necesito tu abrazo, de hija, y verte esos ojos negros, que tanto me maravillan, tú con ellos vas poniendo, banderas por las esquinas, pues los vas paseando por la calle, y la gente alucina.
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Yo tambien escribí una carta a mi hija hace tiempo, también hice un post como tu......¿acaso hay algo más hermoso?(a parte del amor)....