carta de Ramón.
En la quietud de la noche, pienso en ti, no estas, me encuentro sola de verdad. Y quiero ir a verte, como he hecho otras veces, pero me freno, es mejor por la mañana, para que no me digas que ando sola de madrugada, y a ti te preocupa mucho, todo lo que me pasa, y si tengo un disgusto, se te parte el alma. Me he dormido, si, por eso no he ido a tu casa. Probablemente me has llamado por teléfono y no he despertado, te habras sentido desesperado, aunque ya sabes, que me duermo en el filo de una espada. Ahora estoy dandole vueltas a mi pensamiento de verte por la mañana. Pasan las horas. Por fin las seis en el reloj, me aseo, y me visto, y voy a buscarte. Te encuentro despierto esperandome. ¡ No sabes gordo, que alegría verte ¡ te quiero mucho, tengo mucha suerte de conocerte y de que seas mi principe valiente. Te quiero, te quiero, se lo he dicho mil veces, y el ha dicho, yo tambien te quiero, con toda mi mente y con todo mi corazón. Ven que te bese, y así nos hemos quedado los dos hasta que ha sucedido lo de siempre, lo que pasa cuando nos abrazamos, y dejamos que nos lleve la corriente. Derrepente, las siete y medía. Es tarde, el curro espera. Y me he despedido de mi niño grande, con pena. Esta tarde no tomo café, no pierdo un minuto siquiera, si cómo a las tres y media, a las cuatro menos cuarto estoy a su vera, tengo ansias de él, de sentirme su compañera, pero de verdad, estando de él cerca. Se disipa toda oscuridad, y toda mala experiencia, viendo sus ojos gitanos, verdes como la madreselva. Ayer me escribió una carta, para decirme con miles de palabras, que me adora, que soy la única persona a la que añora cuando no me vé, que necesita mi cuerpo, y mi querer, que está completamente enamorado, y que estaba triste porque no habia aparecido, que se quedó toda la tarde desconsolado, esperando verme aparecer por la puerta, y que los amigos más que acompañarle, le aburrian, porque lo que el quería era que yo estuviera. ¡ Mi hombre bonito ¡ moreno como la canela, dame un besito, guaperas.


Rosana dijo
cuanto amor en estas palabras! cuanto ! realmente admirable !
un saludo afectuoso , tus versos gitanos son un delicia
21 Marzo 2007 | 11:47 PM