A las dos de la mañana, Ramón me habla, no se duerme, y a mi el cansancio me aplasta, quiere que nos entretengamos, con las palabras, que hablemos nosotros dos, de cosas pasadas. De que antes de conocerme, se desesperaba, porque estaba solo, sin compaña. Y que ahora se siente feliz, porque me ama. Esta tan entusiasmado, que no se calla, a él le gusta trasnochar, casi hasta el alba. Aunque la verdad que soy yo, la que pasa las madrugadas, con los ojos abiertos, y la cabeza despejada. Me duermo por las tardes, sin que él pueda hacer nada, por despertarme y luego de noche, parezco un fantasma, dando vueltas y más vueltas, por la casa. Pero esta vez, no soy yo la espabilada. Nos hemos acostao entre unas cosas y otras, a la una de la mañana, y entre lo que nos llevamos entre manos, ya sabeis, su cuerpo me encanta y luego echarnos un cigarro, han dao las dos de la madrugada. Estoy cerrando los ojillos, y me llama. ¡ Niña ¡ ¿ no te parece bonito, el Camarón cuando canta ? "Si quieres venir a mi encuentro, ya sabes donde buscarme, la plaza los canasteros, la calle de los lunares...,donde bordan las gitanas, los pañuelitos con arte, lo hacen pa tu casamiento..... compañera de mis carnes.......". Entonces le doy un beso, y me siento muy feliz, de que estemos despiertos.
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Jajajajajaj.....!son como niños!, pero es bonito, disfrutalo