Me gusta verte reir, saber que estas contento, se te ilumina la cara, y te veo más flamenco. Porque sonries, con salero, con una chispita de gracia, relucen tus ojos bellos. Siempre así, como un lucero, guapo, masculino y moreno. Yo quiero ser para ti, todo lo bueno, que puedas esperar del mundo, no tengas miedo.
Yo sabre quererte mucho, a cada momento, porque te lo mereces, que mi cariño sea sincero. Tu has tenido conmigo, un corazón perfecto, preñado de amor, de caridad y de consuelo, y quisiera para ti, un gozo extremo, que siempre seas feliz, y no tengas duelo. Ya sé que el dinero no nos llega, por más que nos esforcemos, y siempre hay deudas pendientes, y gastos nuevos, pero tu y yo, nos queremos, ¿ que más dá, que estemos tiesos ? En este més de abril, te han nacido dos nietos, eso es lo que tienes que ver, que eres abuelo, y que los niños son guapos, y canasteros. El pasado, olvidalo. Juntos venceremos, quien nos haya hecho daño, no se librará del fuego. Porque tu eres un santo, y a los santos les pasa eso. Han de sufrir mucho, para entrar en el cielo. Y nunca faltará en sus vidas, un Judas traicionero, ni el peso de una cruz, ni los clavos de hierro, ni la corona de espinas, como le paso al Maestro. Tu te has bautizao en lagrimas, por ser bueno, no puede ser de otro modo, el color blanco y el negro. Estan los hijos de la luz, y estan los que son ciegos. Estos ultimos, muy dañinos, el amor no está con ellos, egoistas y engreidos, cobardes, y marrulleros, tienen toda su ilusión, puesta en el dinero, y nunca socorren al prójimo, incapaces de nada bueno. Nosotros sobrevivieremos queriendonos, yo para ti, tu para mi, tres kilos de caramelos