Pues lo de siempre, mi amor. Me absorves, la sesera. No puedo dejar de mirarte, tu cuerpecito de hombre, formidable. Me arrebatas el sentio. Pienso que estoy cayendome al vacio, por el hueco de una escalera. Porque pierdo bastante la nocion del tiempo, cuando estoy a tu vera. No sé, si es verano o invierno, si el otoño o la primavera. Me haces sentir que vivo un sueño, de mega princesa. Un hombre bueno, con la cara morena, gitano de cuento, de los de pan y pimiento, y de los de: todos comieron perdices, y a mi tambien me dieron. ¡ Un cromo ¡, ¡ una estampita, del Cachorro ¡, tan queridísimo en Sevilla. Y ahora que digo Sevilla. ¿ cogemos el tren y vamos a la fería ? ¡ Nooooooooo¡ que estamos tiesos, y un par de vinos que nos tomemos, nos cuestan allí, un riñon y el otro, y nos deja seco el monedero. Además el traje de gitana, lo llevo en el maletero del coche, con falta, de meterlo en la lavadora, porque en nuestra feria de Agosto, lo arrastré por el ferial, y está sucio, impresentable, para lucirlo contigo, que mereces que yo vaya, de capricho. Que nadie pueda decir: ¡ mira que gitana ¡ ¡ esa ni se lava la cara ¡. Dejandote a ti en el compromiso, de que le des su merecido. Que contigo, la vida es jauja. Puedo ir a todos sitios, con las espaldas guardadas, porque siempre defiendes mi causa, ¡ y el que me tose ¡, lo paga. Vamonos niño, a nuestra casa, allí agustico, en nuestra cama, para que se nos inunde de risa, la cara, que eso es, lo que nos gusta, lo que más nos agrada. Nosotros en soledad, con la luz apagada, el colchon mullidito y nuestras ganas, de meter el mundo en una jaula. De coger con la mano, la estrella más alta. De conquistar la cima de todas las montañas. Un volcan de pasión, es lo que nos pasa, nuestro corazón queda preso, en las redes de una barca, con los aparejos de pesca, hasta arribar en la playa, como si fueramos peces, de plata, ó caracolas de la mar, con la concha de nacar.
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