Esos dos seres bonicos
Tu me llamas chistandome cuando me bajo del coche. Estabas esperandome, para que pase la noche, en la chabola. Que no estorbe nuestro sueño, ni una mosca. Que has hecho la cena, medio kilo de jurelas, asás con limon, y té, con hierbabuena, que sabes que me gusta a mi, que soy muy del desierto, y necesito beber líquido a cá momento.Y más cuando estoy en la chabola, que me encanta tener un vaso en la mano con cualquier cosa, agua, un chocolate, un té, un café, una gaseosa. En cuanto te veo, me dá alegría, moreno. Eres la vida mía y te quiero. Más que a ninguna otra persona, te lo prometo. Con la excepción de mi hija, que es carnede mi carne y como si fuera yo, la gorda. A los dos, a ti y a Maria, que os vayan muy bien las cosas, que siempre tengais alegría y vuestra vida sea dichosa, y que yo lo vea y bendiga, a la Virgen milagrosa, que cuida de maravilla, de mis dos rosas Mi marido y mi hija que son joyas, las personas más buenas y más juiciosas de toda la tierra. Un beso para ellas, para Ramón en la boca, y para mi hija en el pelo, que lo tiene perfumao a romero, muy guapa ella, muy bonico el canastero. Almerienses no más, preñados de salero, de risa y de libertad, y de espíritu compañero de los demas, pendientes de hacerel bien, si llega el momento. Gente buena de verdad, verdaderos luceros, sobrada de felicidad, me encuentro.
