Con cinco galfás de agua
y el peine para peinarte
¡ que guapo sales a la calle ¡
Por las mañanas,
¡ no te respira ni el aire ¡,
Eres tu el más bonico,
de los mortales.
¡ Hijo ¡, no puedo quitarte ojo
estás que te sales
con el cuello levantáo
de la chaqueta,
y tu porte flamenco
me partes.
Conmigo viene la alegría
cuando me coges por el talle
y vamos los dos
agarraos
tan campantes,
porque lo que más me gusta
es pasearme
y que me cojas por la cintura
sin soltarme
me gustaria
que fueramos los dos
a Cádiz
que allí está la tumba de Camarón
y habría que visitarle
pá decirle que fué el mejor
y que aun no ha salido nadie
que le haga la competencia
a su voz de angel.
Y luego nos volvemos
a nuestra Almería entrañable,
a nuestras tapitas
a nuestras playas
a nuestra vida
fantástica,
escuchando en la chabolilla
el toque flamenco
de la guitarra,
y disfrutando mucho
viendote como bailas
que me pareces
Farruquito
pero con la cara más guapa.
¡ y me derrito ¡
cuando te escucho
tocar las palmas
que llevas el compas
en el alma
y para rabiar
tu casta.
Eres tan bueno
como los santitos del cielo,
por eso niño,
te beso
y te digo callandico
que te quiero
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