Rasgueando las cuerdas
de su guitarra
un sultan le decía
a su sultana
A mata de romero
huele tu cuerpo
y tus ojos
son la noche
de tan negros.
Si tu me amas siempre
estaré contento
te llevaré al jardín
de los almendros
y entre las flores
nos amaremos
de día cantan los pajaros
y el cielo es bello
te quiero tanto
que desespero
por si tu anhelas
amores nuevos.
¡ Eso jamas ¡
¡ muñeco ¡
solo tu eres
el caudal
del rio que atravieso
de una orilla
a la otra
en mi barquita
de remos.
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