Eres como quería yo. Un hombre apañáo con buen color. Moreno, guapo y alto, todo lo tienes de tu lao, la suerte te ha acompañao, porque lo ha querido Dios. Pá que seas el deseado de mi corazón. Más bonito que tu nadie, te lo digo yo, que soy más lista que el hambre y me doy cuenta de tóo. Sin gimnasio ni ropas elegantes, pasando mucho de ser maricon. Vales lo que la cibeles, cuando el Madrid mete un gol. Que todo el mundo se baña, pá celebrar la azaña del balon. Eres imprescindible pá mi, pá que se me quite el dolor de la vida gris, que me sepultó, entre gentes extrañas al amor, ná más que dinero, engaño y muerte he conocido de esa gente, que me dañó. ¡ Hay los gitanitos canasteros ¡ sois una gran bendición, teneis mucho salero, y muy bonito el corazón. Os quiero, a mis cuañaos y a mis cuñas, estoy lela por mi Ramón. Ná más con estarlo viendo, me dá alegría interior. Cuando quiero lo beso, es buenisimo el canastero, además de un bellezon. Es un lucero, es el mismitico sol. Es un dicha muy grande ser yo la compañera, la amiga inseparable, la amante delirante, de este ruiseñor. El quiere de veras que me esté siempre a su vera hasta que la muerte aparezca. ¡ Gracias Dios ¡ por haberle dado la vida a este guaperas, pá que lo conociera yo.