Voy por la calle
un hombre mira
en la basura
es marroquí.
Cojo el monedero
sin saber lo que llevo
y le pido a Dios
que haya suficiente
para socorrerlo.
Abro la cremallera
de la cartera.
Y véo un billete
de diez euros.
Yo iba a tomarme un café
y andaba mal de tabaco
por lo que tenía que reponer
en el estanco.
Así que mi plan chafao
porque no hay más cuartos.
Le doy al marroquí
el billete
con mi mejor sonrisa,
amandolo,
y el hombre me lo agradece.
Me dirijo seguidamente
al cajero
a sacar más dinero
aunque el més esté puñetero
y queden solo 200 euros,
pero quiero un cortado
y un cigarro.
Abro de nuevo la cartera
pá coger la tarjeta
y ¡ sorpresa ¡
veo en un compartimento
que no es el de las monedas
asomar un pico
de un billetito
con el numero cinco.
¡ Si ¡ son cinco euros
que me acaba de meter
Jesus Nazareno
y no contaba con ellos
pal café y pal tabaco,
ya tengo,
así se hincha de comer
el marroquí
y yo me proveo
de mi dosis
de cafeina y nicotina
¡ y todos contentos ¡
Dios todo lo hace derecho.
siempre siempre es consuelo