En el Puche donde vive un hermano de Ramón, el mayor, todas las calles tienen nombres de cantes, la calle toná, la calle de la buleria, incluso la calle, de Manolo Escobar, o Pastora Pavón. Y a mi me gusta mucho eso, el nombre de las calles, yo nací en Pintor Romero de Torres y ahora páro en la calle Leon, donde la chabola ó Cardenal Herrera Oria donde mi padre. Nada más bonito que el Callejon del Agua de Sevilla, o la calle Jábega en Pescadería, ( Almería ) los nombres, parece que nó pero son importantes, así como los números, por lo menos para mí, que los relaciono con los apodos de la o.n.c.e. el uno el galan, el dos el sol, el tres, el niño, el cuatro, la cama, el cindo el primo, el seis el corazón el site la luna.... y así hasta completar la centena. cada número es lo que es, el cuatro está muy bien y el uno tambien, el treinta y cinco es el fuego, y no lo quiero, pienso en el infierno, ni la M ( la mierda pá no decirlo al completo ) que creo que es el 86, o el garrote, que siempre he pensado en el garrote vil, y no en la garrota de los gitanos, o la bomba, que no me gustan nada las explosiones. A veces le digo a Ramón, que me diga un número del uno al cien, para ver si es un numero bueno o malo, pa relacionarlo con cualqueir asunto, que esté pensando a ver si es mal agüero, o por el contrario es apto mi pensamiento. Si estoy discurriendo, un suponer en si el gordo me quiere mucho, sin preguntarselo directamente, lo investigo por mi cuenta pidiendole que diga una cifra, aunque le resulte pesao. Si me dice: el quince, la niña bonita, entonces me quedo descansando. O el treinta y tres, la torre, treinta y tres años tenia Jescristo cuando subio al Padre, y muchos esperamos que baje. Que sean cosas bonitas lo que indiquen los números, pá eso los ciegos de almería que son muchos, por el tracoma, enfermedad de la vista por los rayos del sol se han inventado los apodos, y a mi me indican cosas, lo bueno y lo malo, no es lo mismo el casamiento que los civiles. Lo primero indica alegría y lo segundo mal fario; si es para algo importante y me suelta el 55 los civiles, tomo la determinación de que lo que estaba pensando era un disparate, y si me dice uno bueno, como el 67 el chocolate, pienso en los porrillos ¡Y adelante ¡.