He escrito dos artículos esta mañana. El primero despues de escribirlo me pide la página de nuevo mi contraseña, la vuelvo a poner y se me ha borrao todo. He escrito de nuevo sobre lo mismo, y se ha vuelto a borrar; que al gitano le dá nervioso mis bacaitos cerca del sobaco porque me ha dicho que le podía hacer daño en la vena del hombro, y me he escoñao, al oirlo.
Me ha hecho mucha gracia lo de " la vena del hombro " y el miedo con que lo ha dicho. Tengo que decir que parte del humor que le véo al canastero es por lo cagao que es pá su persona, y lo que se cuida. En la chabola calienta el agua, siempre para afeitarse, nada de agua fria, y, si toma cualquier medicina, pal dolor de cabeza, en tóol día, no prueba la cerveza. Ni un sorbito siquiera,
Si hace frio se abriga con gorro y bufanda, come ajos y cebolla porque es muy bueno pal organismo, y muchas cosas por el estilo.
Y conmigo lo mismo, si estoy en el sofá me tapa, si quiero café, él me lo hace, vá a comprar el tabaco , para que yo no ande.
Es muy despierto, para la subsistencia. Y yo que despues de muchos años, de ruina, me dá todo igual, ocho que ochenta, lucha contra mí, para que no séa así. Eso es malo, me dice, cuando vé que llevo 15 cafés en el mismo día, que enciendo un cigarro con la colilla de otro que me acabo de fumar, o que voy a pillar porros, o le digo que me los pille él, que es totalmente enemigo de eso y lo vé innecesario,
Si voy muy abrigá o poco abriga segun haga calor o frío, me dá ropa pá que me cambie. Me acompaña a todos sitios, aunque sea un plomo a lo que vamos, a Mapfre, el seguro del coche, o al ayuntamiento a algun papeléo.
Cuento con él para todo, está dedicao a cuidarme, acompañarme, entretenerme y procurarme todo el afecto que no he recibido nunca antes. Y la verdad que Ramón es una luz para mí, de como hay que hacer las cosas, de que no me tengo que abandonar a un suicidio premeditáo porque en el pasado me haya ido mal.
Me dice: ahora estás a mi lao, tu ex mario que te chupaba la sangre y era un pervertío, ya no te puede hacer daño, ahora estas conmigo, yo voy a mirar siempre por tí, porque te lo mereces, que te eche un cable, que nunca más estés sola, sin calor de nadie, lo mismo yo, que antes de conocerte estaba en la calle, con los más mataos del barrio, sin el consuelo de una mujer, perdiendo el tiempo, como despistao.
Contigo todo es distinto, me siento realizáo. Veo que mi cariño, está bien pagáo, que tu eres una florecilla del campo, que me quieres mucho y estoy encantáo.
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados