Me siento madre de María.
Yo te quiero
que se me sale el corazón
fuera del pecho
Primero fuiste,
mi niña pequeña
patucos, chupete y pañales,
leche materna
cuando tenías hambre.
Mofletes celestiales
Luego vinieron los
años de colegio
con dos coletas
y el babero
Despues viajera
por toda la tierra,
con tus maletas
mientras te sacabas la carrera
de biología.
Tú la esencia
de la fiesta
tu la alegría siempre cierta
tu guapa y morena
y siempre, siempre muy buena.
Te quiero yo
como la retama a la flor.
María
la vida te daría
si ello fuera necesario
quiero que tú vivas
muchisimos años
que llegues a vieja
y estes igual de bonita
cuando seas abuela
con nietos
a los que contarles
cuentos de Andersen
sentada en un sillón
con los niños alrededor
escuchandote.
