Mi pedigrí
Hace una semana y dos días que murió mi padre. Esto es un homenaje para él, merecido. porque fué un fuera de serie el cristiano este que ahora yá está en el cielo donde espero volver a verlo, cuando Dios me llame a mi.
Ha muerto de cancer de pulmón y no fumaba. Le dije a una vecina en el velatorio que mi padre nos quería tanto a sus hijas, dos que le quedábamos de tres que tuvo, fumadoras empedernidas desde los doce años y reticentes a dejarlo que pasó el cancer él por nosotras. Y la vecina que lo conocía desde hace cuarenta años y sabía quien era, dijo que sí, que probablemente eso habia sído. El cancer de pulmón para él, que a ellas mis hijas no les pase ná, que me dé a mi debío de pedirle a Dios y se lo concedió. Por eso le dije a mi hermana, que estaba pitillo en mano: María del Mar nosotras yá podemos fumarnos los estancos enteros, que nunca nos vá a dar cancer, se ha ocupáo el Papá de eso, de pagar él por nosotras.
Fué poco al colegio, porque estando alli la profesora, para llamarle la atención por lo que fuera le lanzó una regla de hierro a mi padre, y mi padre la pillo al vuelo y se la tiró a ella, dandole en la frente y abriendole una brecha, por lo que lo echaron del colegio. Tenía ocho años y no fué más. Era huerfano de padre desde los tres años, y con ocho estallo la guerra, hizo de cabeza de familia, trabajando desde los nueve años en un almacen de coloniales, para su madre y su hermana, y le pagaban con patatas.
Era un hombre guapo, de los de quitar el hipo, morenazo y atractivo, y siempre fué caballero. tenía un no se qué elegante, que destacaba. Innumerables mujeres en Almería, habrian querido tenerlo por marido, pero fué para mi madre. Porque mi padre no tenía ná de tonto y Juana Canales era el diamante de la corona, la única hecha a su medía, porque era la más cabal de Almería y tambien la más guapa.
Cuando dio en quiebra el almacen, se buscó la vida de representante, viajando por toda España y el extrajero, en el més de vacaciones de mi madre, que tambien trabajaba para ayudarle, ibamos todos con el por las carreteras interminables, por lo que conozco casi como la palma de mi mano todo el territorio español, he comido todos los platos típicos regionales, he visitado todas la catedrales, he visto todos los rios, pueblos y ciudades, he estao en todos sitios, gracias a mi padre.
Lo hicieron presidente del Colegio Oficial de agentes Comerciales, proque nadie como él de decente y entregáo para ese menester a título honorífico, osea sin cobrar un duro y lo mantuvieron en el puesto más de veinte años. Promovio el solito la entrada en la Seguridad Social del colectivo de los representantes, hasta entonces desamparados, sin ninguna cobertura y lo consiguio. Gracias a él los comerciales españoles a día de hoy pueden cobrar pensión y tener asistencia médica. Dió servicio juridico gratuito a los agentes comerciales de Almería y creó un fondo para huerfanos y viudas, con un recibo ridículo que pagaban de cuota los representantes que no llegaba a los veinte duros, administrando ese poquillo dinero, daba para todo eso.
Mi padre era un caballero y ha dejáo muy buen sabor de boca a todos los vecinos y los que lo conocían. cristiano autentico, no tengo ninguna duda de que ahora está en el cielo.
Trabajador infatigable, por comisiones de risa una vez me dijo que le pagaban dos pesetas por kilo de hierro vendío. que lo suyo era representar material de construcción. así que imaginaros lo que tenia que trabajar pá traer algo a la casa, que estabamos con las monjas nosotras y el colegio era caro y nunca nos há faltáo de ná. Bien comías y bien vestías y la vida tranquila, sin sobresaltos para las dos hermanas que quedábamos, porque la mayor con quince años se la llevó el Señor al cielo la primera, porque se pasaba de noble y de buena y el mundo es basura. Mi hermana llegó muy pronto a la meta de la santidad. ¡ Ole su casta ¡ y ahora mi padre la acompaña. tiene que haber ahora mismo un jolgorio en el cielo como nunca lo há habío. Mi padre andaluz, de chato de vino y toros y de saber quien cantaba bien con duende en la sangre, apreciandolo, aunque la temprana muerte de mi hermana, le apartara de todos los saráos.
El sol de Almería, le pegaba. Moreno renegrio, no podía ser de otro sitio. tenía lustre en la cara, los ojos hermosos y las faciones guapas. Lo decía todo el mundo en el tanatorio, que era guapo el joío, porque a pesar de sus ochenta años, y verlo cadaver, estába guapo como siempre, con un principio de sonrisa en la boca, pá que Maria mi hija no llorara al verlo, dandose cuenta de que se estaba riendo, porque habia entrado yá en el paraiso.
Si algo tuvo que pagar, que dice Dios que todos somos pecadores, lo pagó en los cuatro días que estuvo en el hospital axfisiandose, para entrar seguidamente por la puerta grande al toque de trompetas en el descanso de Dios.
Ole mi páre. ¡ Jamón ¡



María dijo
Tumbaita,lo siento.Con razón no escribías.Pensaba que estabas enferma.
Anima a tu madre,que según has dicho otras veces no se encuentra bien.Un beso.
11 Mayo 2009 | 08:58